domingo, 25 de enero de 2009

Fallece Bob Doyle el último brigadista internacional irlandés


Los Compañeos del Ateneo Republicano de Fuenlabrada nos remiten esta luctuosa noticia:

Fallece Bob Doyle el último brigadista internacional irlandés

Bob Doyle falleció en Londres este jueves 22 de enero de 2009 a la edad de 92 años tras una corta enfermedad. Doyle nació en Dublín el 12 de febrero de 1916, poco antes del significativo Alzamiento de Pascua, y fue desde siempre políticamente muy activo. Durante los años 30 se unió al IRA tras haber recibido una paliza en la calle de unos “camisas azules” (fascistas irlandeses) que le ocasionaron heridas permanentes en un ojo para el resto de su vida.

Rápidamente pasó a interesarse también por asuntos sociales y en 1937 decidió presentarse voluntario para combatir en las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española, movido en parte porque su amigo y antiguo compañero de piso Kit Conway había muerto en acción durante la Batalla del Jarama.

Tras fracasar en sus primeros intentos de llegar a España, ser arrestado y expulsado de Valencia tras intentar pasar camuflado en una embarcación, inquebrantable, consiguió finalmente entrar en España cruzando a pie los Pirineos unos meses más tarde.

Inicialmente estuvo encargado de entrenar nuevos voluntarios en la base de las Brigadas Internacionales debido a su experiencia en el IRA, aunque desobedeciendo órdenes se unió a un grupo de combate para luchar así en primera línea. Tras participar en la Batalla de Belchite fue hecho prisionero en el frente de Aragón por tropas fascistas italianas en marzo de 1938 junto con otros brigadistas, entre los que destacaba el líder irlandés Frank Ryan.

Permaneció 11 meses prisionero en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña, en Burgos, donde los brigadistas era regularmente torturados por carceleros franquistas e interrogados por agentes de la Gestapo nazi, quienes seleccionaban los presos para ser fusilados.

Liberado finalmente en un intercambio de prisioneros, Doyle se alistó en la marina mercante británica durante la Segunda Guerra Mundial, hasta que una vez acabada ésta se estableció en Londres con su mujer Lola, refugiada republicana española.

Activista hasta el último minuto de su vida, Doyle visitaba España con frecuencia para participar en todo tipo de eventos conmemorativos en torno a las Brigadas Internacionales, la República Española y la lucha contra el fascismo en general. En 1996, junto a otros brigadistas supervivientes, obtuvo la nacionalidad española. Su último discurso tuvo lugar el 8 de noviembre del pasado año junto al monumento en Belfast a las Brigadas Internacionales.

Publicó su autobiografía en 2002 en un conmovedor libro titulado “Memorias de un rebelde sin pausa”, en el que narra sus aventuras no sólo en la Guerra Civil Española, sino durante toda su vida, llena de luchas sociales, sindicales y políticas.

Con Bob Doyle muere el último brigadista irlandés. Le sobreviven sus hijos Robert y Julian, sus nietos y sus numerosos bisnietos.

Escrito por Manus O’Riordan – Traducido al castellano por Antonio Díez